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sábado, 11 de agosto de 2012

Manuel Altolaguirre





Un instante de maravillosa vacilación entre el mundo de los sentidos y la ambigüedad del romanticismo que impregna una situación especial, el descubrimiento de un beso en los labios de la persona amada.


Manuel Altolaguirre
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Manuel Altolaguirre Bolín. (Málaga, 29 de junio de 1905-Burgos, 26 de julio de 1959). Poeta, impresor y productor cinematográfico español, por su edad y sus afinidades estéticas está considerado como el poeta más joven entre los de la Generación del 27.

Demuestra un interés precoz por la actividad editorial y durante toda su vida se comporta como un artista-artesano que no sólo compone sino que también imprime sus propias obras. Funda en 1923 su primera revista poética, Ambos, en colaboración con José María Hinojosa y José María Souvirón. En 1925 se da a conocer en los círculos literarios de Madrid, que frecuenta con José Bergamín, Federico García Lorca y Rafael Alberti. A partir de 1926 es fundador y codirector de la revista Litoral; en solitario edita los cuadernos literarios Poesía, en Málaga y París.

Entre 1933 y 1935 se instala en Londres, donde continúa editando libros y crea la revista bilingüe hispano-inglesa 1616, título elegido en recuerdo del año de la muerte de Miguel de Cervantes y de William Shakespeare. En 1935 regresa a España y edita una nueva revista, Caballo verde para la poesía, abanderada de la llamada "poesía humana" y que dirige Pablo Neruda entre 1935 y 1936. En este último año crea una colección poética, El Héroe, que da cabida a los libros de algunos de sus compañeros de generación. También se dedica a diversas actividades teatrales, como la dirección escénica de Mariana Pineda de Federico García Lorca, que estrena durante el Congreso Internacional de Escritores Antifascistas.

Durante la Guerra Civil toma partido por el bando republicano y se ve forzado a exiliarse en febrero de 1939. Tras su paso por un campo de concentración francés, se traslada primero a Cuba y después a México.

Las islas invitadas y otros poemas, de 1926, es su primera antología y muestra una especial predilección por los temas naturalistas. En su libro siguiente, Ejemplo (1927), se percibe la influencia de la poética surrealista; posteriormente se publican Soledades juntas (1931), La lenta libertad (1936), Nube temporal (1939) y Fin de un amor (1949).

Edita Poemas de las islas invitadas como primer suplemento de la revista Litoral, en cuya breve resurrección mexicana participa, y funda con María Luisa Gómez Mena la Editorial Isla, que combina la publicación de obras de autores clásicos con libros de autores contemporáneos como José Bergamín, José Moreno Villa, Miguel de Unamuno o el mexicano Elías Nandino.

Además edita una colección de poetas clásicos españoles con el título de La Verónica y se interesa por el cine, produciendo y escribiendo el guión de la película Subida al cielo (1951), que dirige Luis Buñuel; realiza también una versión fílmica de El cantar de los cantares. Como autor teatral publica Entre dos públicos (1934).

Asimismo, escribe una biografía de Garcilaso de la Vega, realiza traducciones de Aleksandr Pushkin y P.B. Shelley y publica la Antología de la poesía romántica española (1932), así como un ensayo sobre el Presente de la lírica mejicana (1946). Deja una novela inconclusa, El caballo griego, publicada parcialmente en Papeles de Son Armadans en 1958.

En 1960 se publican póstumamente sus Poesías, que comprenden textos inéditos o publicados de modo disperso en diversas revistas literarias, y a partir de 1982 empieza a aparecer la edición española de su obra completa.


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¡Qué sola estabas por dentro!

Cuando me asomé a tus labios
un rojo túnel de sangre,
oscuro y triste, se hundía
hasta el final de tu alma.

Cuando penetró mi beso,
su calor y su luz daban
temblores y sobresaltos
a tu carne sorprendida.

Desde entonces los caminos
que conducen a tu alma
no quieres que estén desiertos.

¡Cuántas flechas, peces, pájaros,
cuántas caricias y besos!

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How lonely you were inside!

When I leaned out to your lips
A red tunnel of blood,
Dark and sad, collapsed
Until the bottom of your soul.

When my kiss penetrated,
Its heat and its light gave
Tremors and frights
To your surprised meat.

From then the roads
That drive to your soul
You don't want them to be deserted.

How many arrows, fish, birds,
How many caresses and kisses!


Cuadros Nydia Lozano


  

Nydia Lozano Piqueras nació el 4 de febrero de 1947 en Alginet , un pueblo de la Ribera de Valencia. El nombre de Nydia evoca el personaje de Bulwer-Lytton en su Los últimos días de Pompeya, si bien el párroco se negó a un bautizo con un nombre pagano de modo que Nydia hubo de ser bautizada como Laura.

Nydia creció entre el paisaje de la huerta, en el que la vida se traduce en una atmósfera fuertemente luminosa y los vivos colores de limoneros, naranjos y arrozales. Todo cuanto su sensibilidad fue acumulando se manifestó en su juventud a través de la afición al dibujo. 

Las primeras obras de Nydia Lozano son paisajes de Alginet y de los lugares en que pasaba los veranos con su familia -como Torremanzanas en la Sierra de Alcoy-, así como retratos de personas cercanas.

Cuando su padre comprobó la intensidad de esta afición no dudó en visitar a José Espert para conocer su opinión sobre los dibujos. El maestro de Alginet José Espert había heredado la visión de la gran escuela valenciana, tal como Romero Ressendi, de quien fue amigo, culminó la evolución de la pintura andaluza.
Espert se mostró impresionado por los dibujos e invitó a José Lozano a traer a su hija al taller. Allí Nydia pasó muchas horas viendo pintar al maestro y escuchando sus opiniones sobre la pintura. Allí aprendió, mucho más que una técnica, la forma de mirar y entender, el concepto de síntesis pictórica que los maestros del siglo XIX habían alcanzado y que a principios de los 60, tras la muerte de Manuel Benedito o Salvador Tuset -por citar a dos maestros valencianos, ambos discípulos de Sorolla- había caído en el olvido o más bien en la desconsideración consciente.
 En efecto, el movimiento de adopción en España de las tendencias desarrolladas en Estados Unidos y Europa, con la proliferación de grupos más o menos influyentes a lo largo de todo el país, tuvo uno de sus principales focos en Valencia con Estampa Popular y más tarde el célebre Equipo Crónica. El fuerte sentido de oposición política que caracterizó este movimiento como una expresión de voluntad modernizadora hizo que la crítica y el nuevo pensamiento estético cargaran las tintas contra la pintura que desacertadamente se asociaba a un pasado antiprogresista. En aquellos momentos encontrar a alguien que citara a Sargent, Zorn, Laszló, Pinazo o Sorolla como ejemplos de los que aprender era algo casi imposible, pero Espert no necesitaba demostrar a nadie su modernidad y junto a él podía entenderse en toda su dimensión el momento histórico que se vivía.

En 1965 Nydia Lozano se matriculó en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, donde se coincidió con su futuro marido, el pintor Leopoldo Sánchez. La Escuela -hoy Facultad de la Universidad Politécnica- se encontraba entonces en el antiguo Convento del Carmen. Entre sus profesores se contaban Francisco Lozano y Genaro Lahuerta, las dos grandes figuras de la pintura valenciana de posguerra, si bien resultaban mucho más eficaces como docentes José Ros o Calatayud, que apreciaban tanto a sus alumnos como a la pintura. Durante los años en la Escuela entraron en contacto con la vanguardia que dominaba entonces el panorama artístico: Equipo Crónica, José Iturralde, Eusebio Sempere, Fernando Zóbel, Gustavo Torner, etc.

La primera exposición de ambos fue una colectiva junto a Vicente Silvestre celebrada en el Ateneo Mercantil de Valencia en enero de 1969. En aquella época Nydia Lozano recibió varios premios, como el Ciudad de Játiva en 1965, la Medalla de la Bienal de Artes Plásticas de la Caja de Ahorros del Sureste en 1968 o, en el mismo año, la Medalla de Plata del Ministerio de Educación y Ciencia, por la que fue pensionada en Segovia. En 1970 disfrutó de una beca en Roma otorgada por la Fundación Castellblanch.

Tras terminar la carrera en 1971, Nydia Lozano y Leopoldo Sánchez contrajeron matrimonio, dejando Valencia por Barcelona en 1974. Allí iniciaron su carrera de exposiciones por toda España: Madrid (galerías Ingres, Zúccaro, Patto’s en Becerril de la Sierra y Mellado en San Lorenzo de El Escorial), Valencia (Benlliure, Puchol, Pizarro), Bilbao (Iris), Barcelona (Segura Viudas) y otras capitales españolas como Zaragoza, Burgos, Logroño, Albacete o Málaga.
Durante su estancia en Barcelona, que duró hasta 1991, efectuaron numerosos viajes por toda España que a menudo sirvieron como una fuente de temas para su obra pictórica. Fueron especialmente atraídos por la vida y los paisajes de la provincia de Cádiz, adquiriedo una casa en el pueblo de Vejer de la Frontera.çEn verano del 91 se instalaron en Galifa, un pequeño valle en la costa sur de Murcia. Desde allí han continuado su labor exponiendo en diversas galerías del extranjero: Ambassador Galleries de Nueva York, Adamson-Duvannes Galleries de Los Angeles y Simic-New Renaissance de Carmel-by-the-Sea y Addison de Boca Raton (Florida), así como Espace Raub de Brest, Euroarte de Lisboa e Inter Arte de Oporto. En España han sido invitados a participar en las ferias de arte Artexpo (Barcelona), Interarte (Valencia) y Artesantander.




En 1996, junto a su amigo Philippe Martin, fundaron en Murcia La Galería de Arte Convard, supliendo la carencia en esta ciudad de una galería dedicada al arte realista español.










jueves, 9 de agosto de 2012

Garcilaso de la Vega

Un mensaje de amor incondicional más allá de las fronteras marcadas por uno mismo. Desarrollo de todo lo que uno pueda querer ser o no ser..., y fiel adoración de la persona amada, a quien si es necesario, se hace la ofrenda más alta.
Fina sensibilidad que ya florecía en el siglo XVI.
Garcilaso de la Vega y Guzmán nació en Toledo el 30 de septiembre de 1499, según la más reciente hipótesis, y murió en Niza el 13 ó el 14 de octubre de 1536. Conformó el modelo cabal de caballero renacentista y su obra supuso para nuestra poesía la asimilación plena de la modernidad y la incorporación de las formas renacentistas italianas, siendo unánimemente reconocido como “el príncipe de los poetas en lengua castellana”.



Si encarnó el arquetipo de poeta-soldado no lo fue por propia voluntad sino por la fuerza de las circunstancias. Dentro de su armadura de maestre de campo y capitán él se describió como un “conducido mercenario” y sus versos están llenos del lamento de quien se sentía forzado a ser soldado.




Una primera circunstancia determinó su futuro: Nació segundón, en el seno de una familia de la mediana aristocracia castellana, y, al uso de la época, sus padres organizaron su destino orientándolo hacia el servicio del rey.




Su vida parecía abocada a brillar en una corte refinada como correspondía a la época del esplendor renacentista; pero sobre su existencia gravitará determinantemente la personalidad militarista e itinerante de Carlos V, menos humanista que soldado, que arrastró la biografía de nuestro poeta por los campos de batalla, persiguiendo un sueño de imperio al que Garcilaso terminará sacrificando su vida.

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Escrito está en mi alma vuestro gesto
y cuanto yo escribir de vos deseo:
vos sola lo escribisteis; yo lo leo
tan solo que aun de vos me guardo en esto.
En esto estoy y estaré siempre puesto
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.
Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábitos del alma misma os quiero;
cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.
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Your gestures have been written in my soul
Along with all I want to write of you:
Alone you write, alone I read it too,
Alone, your presence comes in my control.
On this I'll stand, and it's my present goal
Though I can never grasp your total view,
So much more good than I can yet construe,
Here we assume that faith must play a role.
And I was born to love you, this I'll stress,
My soul trims you to fit, as with a knife,
You, garment of my soul, my love I vow ...
All that I have, I owe you, I'll confess,
Born for you, through you I now have my life,
For you I'll die, for you I'm dying now.



Cuadros José Royo
    


          Born in 1941 in Valencia, Spain, Royo began demonstrating his artistic talent early. At the age of 9 his father, a prominent physician and avid art enthusiast, employed private tutors to instruct Royo in drawing, painting, and sculpture. When Royo turned 14 he entered the San Carlos Royal Academy of Fine Arts in Valencia. Upon turning 18 Royo continued his artistic studies privately with Aldolfo Ferrer Amblat, Chairman of Art Studies at the San Carlos Academy. He also visited the major museums in Europe at this time to study the famous masters-Velasquez, Goya, Renoir, Monet, and Sorolla among others.
Impressive parallels can also be drawn between
Royo's work and that of the Spanish master, Joaquin Sorolla. Both were born in Valencia, both were classically trained, both "matured" into styles of painting capturing the dramatic visual essence of their homeland-Valencia and the Mediterranean Sea. They have both been described as "painters of the Light"; some have said, "of the Light of the South," that is, the southern coast of Spain. It is the overwhelming influence of Sorolla blended with his own style that make Royo's masterful treatment of the Mediterranean subjects both haunting and mysterious, yet full of raw power at the same time. The sweeping brush strokes, bold swaths of color, and heavy impasto capture the eye and draws one inward until that final absolute moment of awareness that one is actually there in the scene feeling the light and heat of the sun, the salt and sea spray, and hearing the crashing surf. Royo conveys not merely image, but mood and atmosphere as well. This is rare in today's art world, hence the connoisseur is compelled to compare with the old masters. Thus, the appeal of Royo's work for today's collector becomes obvious. With pride we offer the art work of today's Spanish master painter, Royo, to the art connoisseurs of the world.